No sabes cuando llegará, ni cuando se irá. No sabes como reaccionar o que decir. No sabes que quiere decir esa extraña sensación en el estomago. Lo intentas ocultar en una triste sonrisa, en unos ojos marchitos, en unos cansados gestos. Te ríes. Haces tonterías. No dejas caer una sola lagrima. Intentas darle una explicación desde un angulo teórico. No sabes que esas risas son sentimientos repletos de tristeza, ni que esas bromas son unos gritos ahogados de que la vida es una mierda.
No estabas preparado, sino te hubieras preparado una actuación de llanto. Pero lo que me demuestra más que estas sufriendo es que no sabias que era esa presión en el estomago ni esa bola en la garganta. No necesito lagrimas para entender lo que te pasa, ni palabras para entender lo que me dices. A pesar de todo, te preocupas más por lo mal que puedan estar las otras personas. No tengo palabras para describir eso. Quizás exagero, quizás digo demasiado poco, pero tienes sentimientos y no hace falta que los expreses mediante lagrimas, porque la gente que te conoce ya sabe lo que tu rostro simboliza... Espero estar ahí como tu has estado aquí.
TE AMO.